10 PREGUNTAS A HORACIO CONVERTINI

¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura narrativa?

Desconfiados, tímidos, pudorosos. Hay un año clave, 2005, cuando de a poco empecé a mostrar los cuentos que escribía (y que habían sobrevivido a la autocrítica) bajo el más absoluto secreto. Las devoluciones positivas de aquellos primeros lectores y la publicación de un relato en una revista, me ayudó a continuar. También hubo una persona clave: Pablo Ramos. Me dio taller individual, me ayudó a leer mis propios textos, a encontrarles el ritmo y la musicalidad, me aportó lecturas y miradas. No sólo fue una ayuda técnica: me brindó tanto afecto y confianza que no terminaré nunca de agradecerle. Y en plan de sumar mojones, agrego el descubrimiento, gracias a la pista que me dio  un compañero de trabajo, de una web que publicaba bases de todos los concursos literarios de habla hispana. Eso me animó a participar, el participar me llevó a ganar premios, algunos muy modestos, otros impensados, y también a publicar los primeros libros.

¿Te inspiró alguna persona o alguna situación en particular?

Apunto una situación, no como inspiradora sino como detonante: para esa época me sentía muy frustrado en el producto periodístico al que me habían destinado y necesitaba focalizar mi interés y mi energía en un objetivo que me diera placer. Fue la escritura.

¿Existe un horario propicio para ponerte a escribir o cualquier momento es ideal?

Me gusta escribir a la mañana, temprano, cuando mi casa está en silencio. Muy pocas veces escribo de noche.

¿Cómo está ambientado tu lugar de trabajo y en donde lo haces usualmente?

Escribo en una computadora de oficina, que está apoyada sobre una mesa de PC, la primera que compré. Tengo delante una ventana que da al patio y, a la derecha, un ventanal que da al patio y a la cocina. Me encajo entre la biblioteca y un escritorio que nunca usé como tal y que ahora está atiborrado de libros y papeles.

¿Cómo surgió la idea de “Los que duermen en el polvo” y en qué te basaste para escribirlo?

Quería reflexionar sobre el dilema moral de la temática zombi: en qué nos convertimos para no convertirnos. Me salió una historia de amor y de violencia política.

¿Qué estás leyendo actualmente?

Taxi, del español Carlos Zanón.

¿Cuáles son tus autores preferidos?

Pablo Ramos, Selva Almada, Julián López, Ricardo Romero, Gabriela Cabezón Cámara, Samantha Schweblin, Leo Oyola, Pedro Mairal, Juan Becerra, Fabián Casas.

¿Qué autores recomendarías leer?

A mis preferidos y a Mariana Travacio, Valeria Correa Fiz, Martín Sancia Kawamichi, Agustina Bazterrica, Kike Ferrari, Juan Carrá, Marcelo Luján, Alejandra Zina, Sebastián Basualdo, Ariel Urquiza, Miguel Molfino, Mariano Quiros… Y me olvido de doscientos.

Si tuvieras que elegir un personaje de ficción para sentarte a charlar un rato, a quien elegirías?

El protagonista de Nuestro hombre en La Habana, de Graham Greene.

¿Existe algún libro famoso que te hubiera gustado escribir?

Muchos. Elijo uno de los últimos: El cuento de la criada, de Margaret Atwood.

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